Después de dejar a Johan en la escuela pasé a la oficina, hemos tenido mucho trabajo porque después de la fiesta de aniversario otros clientes llegaron al conocer que yo era la dueña y directora de la empresa, también hemos recibido algunos pedidos del extranjero y algunas llamadas para asociarnos con otras empresas, aún no he hablado con Jorge sobre esto, pero sería más trabajo y más viajes a otros lugares.
–Señorita O’Neill, una mujer la busca –me habló Marian en el teléfono.
–¿Quién es?
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