–Mami…
Abrí los ojos de inmediato encontrandome con Johan al frente.
–Mi vida, ¿estás bien?
–¿Puedo dormir contigo?
Me di cuenta que Aleks está boca-abajo, la cama es grande, pero decidí levantarme.
–Mejor vamos a tu habitación.
Había demasiado frío, creo que tendré que comprar nuevas pijamas que cubran un poco más que unos pantalones cortos y una delgada blusa de rapunzel, también debería dejar de comprar pijamas de princesas.
Llegamos a su cama y lo abracé, se quedó dormido de inmediato,