Mundo ficciónIniciar sesiónSonia debía ir al orfanato de niñas para dar sus clases, pero no había nadie en la hacienda disponible para llevarla, llamó a Johana y enviaba a buzón.
—Dios bendito esto es el colmo —dijo Sonia en voz alta—, ¿Socorro, sabes dónde está Agustin?, él siempre me lleva al orfanato.







