Mundo ficciónIniciar sesión—Estás loco de remate, además, no te creo —Johana se apartó de él y Robert se arrodilló y sacó una cajita de joyería del bolsillo, suspiró y abrió la cajita mostrando un anillo de banda dorada con un diamante solitario, sencillo y hermoso, Johana puso sus manos en la boca ¿es en serio Robert, tú me estás pidiendo que me case contigo?
—No hay más nadie aquí, ¿quieres casa
Muchas gracias por acompañarme en la cuarta entrega de chicas de orfanato, te invito a ir a mi perfil y darle una oprtunidad a mis otras obras







