LA REINA DEL MAFIOSO. Capítulo 12.
La noche cayó y ambos dejaron de percibir las gotas de lluvia en el auto. Braulio jamás era de quedarse dormido en un vehículo, pero la comodidad era tal que no le importó.
Ella se veía muy tranquila y para nada mal ubicada en sus brazos. Cerró los ojos una vez más e inhaló el aroma de su cabello, sin moverse más que para verla a través del reflejo del espejo.
Era un mujer hermosa. Sus pestañas pobladas eran un deleite al verlas moverse cuando la tenía de frente y sus jodidos labios, quería pr