Capítulo 88.
Rasha se movió de un sitio a otro, intranquila y siempre a la defensiva, sacando sus garras y gruñendo con las pisadas que escuchó fuera del pasillo, como si estuviera preparado para desgarrar la cara de quién se pusiera frente a él.
Un sujeto se acercó para entregar la miseria de comida que le daban diario, creando ese instinto animal de atacar para comer. Se abalanzó sobre el tipo en cuanto lo vió, pero este lo recibió con una descarga de gas que lo cegó, dejando el plato y saliendo inmediata