Capítulo 82.
Con alguien retirado obligadamente del juego, los bandos tenían solo el enfoque en uno más, el cual al parecer se lo había tragado la tierra porque no apareció en todo sitio al que se dirigieron.
De regreso a New York, los Crown se dirigieron cada uno a su casa, donde la esperanza de sus esposas por verlos luego de muchas horas al fin rindió frutos. Sara abrazó a su esposo en cuanto lo vió cruzando la puerta esa mañana, sus hijos corrieron a recibirlo, siendo un pilar fundamental en sus vidas