Capítulo 51.
Sí algo había que resaltar en la familia que jamás dejaba d actuar en conjunto era su astucia, acompañada de la inteligencia que cualquiera podía corroborar al verlos actuar como potenciales amenazas, siempre.
Pero adivinos no eran. El instinto los hacía estar al pendiente de cualquier cosa que les resultara sospechosa, pero no podían saber con exactitud lo que ocurría a su alrededor.
Adrián vio a su hermano charlando con Luca Ferrer cuando regresó a su casa, ni siquiera sabía que se encontraban