En casa descansó tres días, pero Aurora estaba ansiosa por regresar al trabajo en Grupo Guzmán.
Linda notó que aún lucía pálida y débil, y no pudo evitar aconsejarle:
—Presidenta, la salud es lo más importante. Te ves bastante agotada.
—Puedo manejarlo. Mira, Camila me ha estado trayendo sopa de hierbas todos los días, ¡ya me siento más gorda!—respondió Aurora con una sonrisa, golpeando el gran termo térmico a su lado. Ya había hecho que Alondra regresara a los Mendoza, y ahora prácticamente de