Mundo ficciónIniciar sesiónDejé de oírla cuando Jane atravesó las puertas de la sala de juntas, colgada del brazo de un hombre. La cabeza me dio mil vueltas al verle como sonreían como la pareja del año. Un hombre más, entro tras ellos. Tuve que tragarme el maldito orgullo y no sacarla a patadas de mi empresa, pues su presencia remueve todo eso que estoy tratando de olvidar.
Las miradas, los susurros y las risas que le da al hombre me ponen de mal humor. A é






