Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué haces, por Dios? —preguntó el señor Manuel, apavorado ante esa situación.
—No voy hablar con nadie, lárguesen de aquí o le disparo a esa chica. —dijo Enrique.
—¿Pero, por qué harías eso? —le pregunta Don Manuel a Enrique.
—Sólo quiero que se larguen, o a caso quieren que le disparé a esa chica horrible, porque ganas no me faltan de matarla. —respondió Enrique.
—¡Tú eres el horri







