-Por como lo dices, no sé qué es peor- Zoe confía mucho en mí, toda su vida está llena de tragedias.
-Definitivamente tener hambre- Aprieta sus delgados labios, haciendo los desaparecer por completo y asiente con la cabeza.
De nuevo un pequeño silencio, que interrumpo con mi pregunta -¿Y como llegaste al castillo?
-Si, si, antes de eso tengo que aclarar que solo un poco de nosotras sabíamos algo de magia, lo suficiente como para que nos contratara alguna caravana de artistas ambulantes, yo fui u