Capítulo 24: Talento sin horario
El coche de Elena se detuvo en un barrio residencial tranquilo, lejos de los rascacielos financieros. Era un lugar de casas familiares, con bicicletas en los jardines y juguetes olvidados en las entradas.
—Aquí vive Sarah —dijo Damián, mirando la dirección en su móvil—. Número 42.
Bajaron del coche. Elena notó que Damián estaba nervioso. Para él, esto no era solo contratar gente; era pedir perdón por los pecados de su antigua empresa.
Tocaron el timbre. Se escuc