[Punto de vista de Iris]
No lloré cuando me dijeron que Evie se había ido.
Ya había gritado y suplicado mientras sostenía su cuerpo inerte en mis brazos, mientras se volvía cada vez más frío.
¿Qué más quedaba?
Lo intentaron. Los sanadores. Las enfermeras. Pero nada cambió la realidad.
Evie se había ido.
Sostuve su mano por mucho tiempo después de que dejara de respirar, con la esperanza de que me devolviera un apretón Susurré su nombre una y otra vez, esperando que abriera esos ojos azules