-Hay tantas pequeñas cosas, millones de pequeñas cosas que hago todo el tiempo y siempre me encuentro pensando en vos...te llevo en mi piel.
Loana lo miraba, esperando, tal vez una confesión de parte de él, aunque sabía que nunca iba a llegar, por eso no dijo nada a las palabras de su ex profesor.
-No sé porque me cuesta tanto decir ésto, pero lo cierto es que desde el día en que me guiñaste un ojo, en el aula, antes de irnos a Bariloche, es como que perdí la razón por vos...lo que quiero decir