Pasaron un par de días y Juan Pablo tuvo que viajar a la ciudad, Rebeca decidió quedarse para atormentar a Elizabeth.
Rebeca ingresó a la habitación sin tocar, Elizabeth quien se encontraba sentada al pie de la cama, profundamente distraída y sumergida en sus pensamientos.
- ¿Cuándo piensas largarte de una maldita vez? La pregunta fuera de control hizo que Elizabeth volteara y la viera a los ojos.
- Ya le exigí a tu prometido que me deje ir. La mirada de Elizabeth no era desafiante a ella ya n