Alyssa
La puerta se abrió lentamente, mis ojos recorrieron sus tenis de marca y su Jean descolorido, traía una camiseta blanca y una chaqueta negra y sus cabellos despeinados, como solía llevarlo la mayoría del tiempo.
En aquel momento la imagen de él y yo besándonos se reflejó en mi mente, aunque podía recordar lo que sentí cuando sus labios tocaron los míos. Debía de ser sincera, hace mucho no besaba a alguien que lo hiciera bien, es más, había tenido la oportunidad de besar a solo tres perso