Mundo ficciónIniciar sesiónSigurd vio fijamente los ojos de aquella hermosa mujer como si los hubiese visto por primera vez al igual que aquella noche en su pequeña choza en lo alto de las montañas. Esos ojos casi transparentes que lo miraban como si fuera un milagro distrajeron todos los temores y miedos que tenía hasta el momento. Por un instante pensó que moriría joven y calcinado entre las casas que ardían fe







