Violet se encontraba recostada en su cómoda cama con dos almohadas en la espalda, su vientre era enorme, apenas podía moverse, sus hinchados pies no dejaban qué usara sus bellos zapatos, tenía qué estar en pantuflas todo el tiempo y cómo bien dijo Marcus a la hermosa mujer le costaba dejar su coquetería a un lado, ahora estaba redonda cómo una esfera, una brillante y hermosa esfera
Alessandro estaba revisando las rutas de los cargamentos qué enviaría, ajustaba eficientemente las can