Había sido una mañana de reuniones Alessandro pidió a su hijo solo ver y escuchar lo que él y Darriel harían Dante pudo ver que su padre era excelente en los negocios serio, seguro de si mismo, implacable muy frío y calculador en todo momento, él no demostraba expresión alguna, todo tenía qué estar perfecto,
Realmente me faltan cómo cien años para ser tan excelente cómo papá pensaba Dante el observaba todo y a todos Angelo también lo hacía a petición de su pequeño amigo.