Despues de instalarse en la gran y lujosa mansión Fredrek Romanov, bajó personalmente al sótano a ver a su secuestrada, no esperó encontrarla embarazada y en tan mal estado, el overol estaba manchado de su sangre, en sus piernas corrían varios hilos de sangre, su pálida carita pedía ayuda y compasión
Los hermosos ojos de Violet gritaban por ayuda al imponente hombre qué entró a la habitación, Fredrek quién no sentía compasión por nadie, no supo que fue lo qué toco su frío corazón,