Alessandro seguía observando como el doctor llegaba al saco amniótico daba el último corte y comenzaba a sacar a uno de los bebés, el mafioso no perdía detalle de nada, su cuerpo, su mente, y su corazón temblaba de emoción y nervios, estaba viendo nacer a sus hijos que son importar que no llevatan su sangre eran sus bebés
El doctor por fin sacó al primero, su piel era blanca como la de su madre, sus cabellos eran castaños, apenas se distinguían por qué eran pocos y los tenía pegados en la cabec