Tu cabeza frente al cañón que mi mano sostiene es la prueba de que tu alma es solo mía y tu sangre fría o caliente solo bañara mi piel cuando la muerte te alcance luego de haberme quitado del camino.
Lionetta
Maldición, maldición, maldición.
No sé qué es lo que demonios estoy pensando, se supone que desprecio a este imbécil con todas mis fuerzas. No sé por qué no puedo controlar este deseo que despierta, no es diferente a otros hombres y aun así consigue hacer que mi mente quede en blanco cuand