41. Una sospecha...
Capítulo 41. Una sospecha peligrosa y una verdad aun peor.
Emiliano caminaba de un lado a otro del despacho.
Había dejado a Mariana en la habitación, con una orden seca de “descansar”, pero él no podía hacerlo.
Las palabras de Francesco resonaban en su cabeza como martillazos:
“¿No tomaste lo que no era tuyo y lo moldeaste a tu medida?”
Y aunque le dolía admitirlo, en parte era cierto.
La había moldeado a su gusto.
La había querido a su lado.
Y ahora no sabía si lo hizo por venganza, por necesi