ALEX
Está acojonada y no necesito que siga clavándome las uñas en la mano para saberlo. Se le ve en la cara. Mira todo como si fuera su primera vez en una fiesta; me pregunto si es así. La llevo a través de la gente, apartando borrachos y la escucho mascullar cada vez que alguien la pisa o se choca con ella. Intenta tirar de mi para ir hacia el camello de Antón cuando lo pasamos por delante, yo no la suelto. Subo las escaleras y empujo la puerta de la última habitación. Me la conozco muy bien,