El amor es amor y las deudas son deudas, no se pueden mezclar.
Si no, ¿en qué me diferenciaría de una aprovechada?
Lucas asintió seriamente —Sí, lo negro es negro y lo blanco es blanco, ese es tu principio, me equivoqué.
Con expresión traviesa, bromeé —Aunque podrías hacerme un descuento en los intereses por amistad.
Respondió sin dudar —Por supuesto, hasta te haré un gran descuento, y sin límite de tiempo.
—Gracias señor Lucas.
Pensé que al rechazar su oferta, se sentiría humillado y se enojarí