Me quedé atónita, mirándolo con los ojos muy abiertos.
Se apresuró a aclarar —No me malinterpretes, solo pienso que ese apartamento alquilado es muy poco para ti, y también para Puppy, que apenas tiene espacio para moverse.
—Qué considerado eres, hasta te preocupas por mi perro —lo miré de reojo, conteniendo una sonrisa aunque por dentro estaba feliz.
Qué novio tan increíble.
Lucas notó mi sonrisa reprimida y se animó, tomando mi mano y acariciándola suavemente con su pulgar.
—Es natural, tu per