No respondí a preguntas hipotéticas pues carecían de sentido. Además, incluso sin Lucas, jamás volvería con él.
Mi abogado me empujó fuera del tribunal donde Rosa y Sofía nos esperaban para felicitarme por haberme librado definitivamente de él. Decidimos ir a almorzar para celebrar en La Esencia, donde Sofía ya había hecho reservaciones. El abogado declinó la invitación debido a sus ocupaciones pendientes.
Apenas bajábamos las escaleras cuando se armó un alboroto: la familia Martínez y Marta nos