Claudia tartamudeó visiblemente sonrojada, moviéndose incómoda — Ya... ya iba a abrirlo.
— Mi hija también se dedica a la música — comentó Elena con aire despreocupado. — Es primera violinista de una orquesta internacional reconocida, aunque me da pena andar presumiendo.
— Pero... — Claudia intentó protestar, pero Marta la interrumpió con un codazo disimulado y una mirada de advertencia.
— Por favor, doña Elena, no sea tan modesta — intervino Marta con diplomacia. — Todo el mundo sabe que los Mo