22. UN NUEVO AMIGO
-sí, estoy bien, gracias – respondió Débora, tomando el labial y metiéndolo en su bolso
Cuando se levantó, el seguía ahí - ¿necesita algo? – le dijo a la defensiva al hombre
-no, solo me preocupa, no se ve para nada bien –
- ¿Por qué se preocuparía por una mujer que conoce? – respondió molesta
-bueno, no la conozco, pero podríamos conocernos –
Débora miro a los lados, solo para darse cuenta de que Bruno no vino tras ella, eso la decepciono bastante; regreso su mirada al hombre frente a ella, nu