Cap. 61: Segunda oportunidad
Bajo el agradable calor y luz del sol matutino, Elizabeth se ha dado a la tarea de regar las plantas del jardín, usualmente es la tarea del jardinero. Pero le ha parecido que sería una actividad que le podría brindar algo de claridad a su mente. Y de paso tener una excusa para no tener que escuchar a Helena que parece haber decidido instalarse por un buen rato, y si bien sabe que deberá hacerse a la idea de soportarla de manera permanente, por ahora procurará evitarla cuanto pueda.
—Mucama, coc