Mundo ficciónIniciar sesiónMi pierna dolía y no era para menos, desde que me lastimaron, no he podido tener una recuperación adecuada, porque si no es una cosa, es otra. Por lo que, el dolor en mi pierna, es tan normal como respirar.
Agotada por esta descarga de adrenalina innecesaria, veo como un vehículo que parece de alimentos, abre su puerta trasera y dos hombres se colocan a cada lado de la silla de ruedas, para subirnos a ese espacio que aunque esta iluminado, no me agrada.—






