Mundo ficciónIniciar sesiónMi jefe, el gentil, respetuoso y amable Danell Castagnoli, extiende su mano para tocar mi pierna, pero, yo retrocedo. Lo quiero, deseo tanto a mi esposo que sé cuanta emoción me causaría a mí que él acariciara mi herida.
Pero, no puedo mentirme, no puedo fingir que no sé qué no le gusto y que cada acto gentil, lo hace porque está en su naturaleza ser así y no porque reciba un trato especial. ‘Despierta,






