Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras observo a mis hijos descansar ajenos a lo que sucedió, Gerald me lleva hacia el ascensor, donde personas que parecen rescatistas, preparan una camilla con cuerdas que salen del ascensor.
— ¿Qué sucede? — pregunto confundida.— Ya ha venido un helicóptero para ustedes. Deben ser atendidos en otro lugar, mientras preparamos todos para marcharnos.— ¿Si es algo seguro? — pregunto con temor.Aunque puedo






