Mundo ficciónIniciar sesiónLloro hasta que ya no puedo llorar más. Pero, ni siquiera eso aparta a Felipe de mi lado. Algo que agradezco, porque todos estos días, estaba anhelando algo así. Aunque pedí que no me siguieran, después me arrepentí al no tener alguien con quien hablar sobre lo que me duele y que me diera un consejo.
Los aldeanos eran buenos, pero, no podía involucrarlos en un peligro tan grande. Por ello, no podía hablar de lo que me hacía d






