58. En busca de justicia
Odio profundamente lo que las prostitutas tenemos que soportar, el abuso y el menosprecio que nos toca aguantar día tras día. Nos tratan como si fuéramos la escoria de la sociedad, como si no tuviéramos valor alguno, como si mereciéramos cada golpe, cada insulto, cada humillación. Nos miran con desprecio, como si fuéramos menos que humanas, como si nuestra existencia no importara más allá de satisfacer los deseos más oscuros de un ser impuro. Es desgarrador ver cómo se desvanecen los sueños y l