Se había puesto una camiseta de manga corta y pantalones cargo.
Parecía que le gustaba mucho vestirse así, le daba un aire de agente secreto que le quedaba muy bien.
Esto no solo se debía a su complexión, sino también a su constante ejercicio. Recordé cómo hacía flexiones a medianoche.
Tengo que admitir que su postura era impecable.
—¿Por qué me miras así? Come —me recordó Sergio al notar mi mirada.
Probé los espaguetis que había preparado y pregunté con curiosidad —¿Vas seguido al gimnasio?
Me