La oficina cayó en completo silencio después de que Caleb se fuera. La puerta se cerró suavemente tras él, dejando a Lucien solo con nada más que el sonido del aire acondicionado y la ciudad más allá de los ventanales de piso a techo.
No se movió. La revista permanecía abierta sobre su escritorio. Junto a ella, la hoja de papel con un puñado de fechas escritas en tinta negra.
Cuatro años.
Las palabras se fueron asentando lentamente en él, cargando un peso que ya no podía apartar. Su mirada desc