La sala permaneció en silencio mucho después de que Lucien dijera esas dos palabras. —No lo haré.
Alexander miró a su hijo como si lo hubiera escuchado mal. —¿Qué dijiste?
Lucien sostuvo la mirada de su padre con calma. —Dije que no me casaré con Amelia.
Catherine frunció el ceño. —Lucien... —comenzó, confundida—. Pensé que esto era lo que querías.
—Lo era.
Lucien respondió en voz baja, la respuesta solo los confundió más.
Alexander se inclinó hacia adelante. —¿Entonces por qué te niegas ahora?