Los siguientes días transcurrieron con tranquilidad. Chloe pasaba la mayor parte de su tiempo en su habitación, rodeada de cuadernos de bocetos, hojas sueltas y lápices de colores. Algunos diseños surgían con facilidad. Otros no. Cada vez que uno no se sentía bien, simplemente pasaba la página y empezaba de nuevo. Esto ya no era solo un sueño. Era su trabajo. Su futuro. Blue Designs había confiado en ella lo suficiente como para darle una oportunidad, y ella pensaba darles lo mejor de sí misma.