Diciembre hizo que el concepto de frío se conociera con fuerza. Habían caído varias nevadas y los días que habían sido apacibles, se veía una capa blanca adornando todo como si fuera una postal. Un tiempo maravilloso. Para quedarse en las frías sábanas y rodeada de fuertes brazos. Al menos eso quería Sam cuando levantarse cada mañana era un mal necesario. Se alegraba que después de Navidad se recesara un poco el trabajo. No se detenía. Pero si bajaba el ritmo.
—Gatica, tenemos una cena de negoci