Cuando Marcos fue a recoger a Samantha las calles lucían húmedas de la lluvia del día anterior, sin embargo había una neblina en el horizonte que demostraba que ese día haría un potente sol.
Sam estaba con Thomas esperándolo en la escalera de la entrada. Lucía un vestido veraniego blanco con grandes flores rojas. Una pequeña maleta estaba a su lado. Cuando Marcos cerró la puerta del coche, Thomas enseguida corrió a saludarlo.
— ¿Cómo estás hombretón? Un poco temprano para estar levantado ¿no?