CAPÍTULO 54
Él pasó detrás de ella, con las manos deslizándose alrededor de su cintura. "No alquilado. Prestado de un amigo que me debe". Sus labios rozaron su oreja. "Te quería todo para mí. Sin interrupciones. No hay ropa si no la queremos".
Ella giró en sus brazos, sonriendo. "Atrevido".
"Te gusta lo audaz". La besó lenta y profundamente, con la lengua deslizándose contra la de ella hasta que hizo un pequeño sonido necesitado.
Se quedaron así mientras el yate se movía hacia aguas abiertas be