CAPÍTULO 140
ÁTICO DE ESPERANZA - MAÑANA
Camilla se paró junto a la ventana alta del ático, revolviendo lentamente el azúcar en su café. Debajo de ella, la ciudad ya estaba viva, los coches se movían, la gente se apresuraba a trabajar, las bocinas resonaban en las calles.
Pero Camilla realmente no estaba mirando la ciudad.
Sus ojos seguían volviendo a la televisión que sonaba silenciosamente en la esquina.
Aria estaba en la pantalla de nuevo. Otro evento benéfico.
Otra sonrisa perfecta.
Camilla