CAPÍTULO 110
Las lágrimas de Camilla cayeron más rápido. "Lo siento. Lo siento mucho. Nunca quise..."
"Para". La voz de Elena era firme, aunque las lágrimas aún corrían por su cara. "No te disculpes. Le diste a mis hijos un hogar. Les diste amor. Eso es más de lo que podría haber hecho".
Ella tomó una respiración temblorosa. "Cuéntame más. Sobre ellos. ¿Qué les gusta? ¿A qué le tienen miedo? ¿Qué los hace reír?"
Y Camilla habló. Durante una hora, habló, describiendo cada detalle que podía recor