(Punto de vista de Lily)
Se suponía que la cabaña sería nuestro santuario. Escondida en lo profundo de las montañas, rodeada de un denso bosque y accesible solo por un sinuoso camino de tierra, debería haber sido el lugar perfecto para ocultarnos mientras planeábamos nuestro próximo movimiento.
Pero no podía quitarme de la cabeza la sensación de que no estábamos solos.
Me quedé junto a la ventana de la cocina, observando la línea de árboles en busca de alguna señal de movimiento. Habían pasado