Punto de vista de Lily
Los recuerdos me golpearon como un tren de carga mientras estaba atada a esa silla en la cabaña. Un momento era Lily Morrison, confundida y asustada, y al siguiente me ahogaba en la vida de otra persona.
Podía verme a mí misma de siete años, corriendo por esa misma cabaña mientras Tony me perseguía, ambos riendo. Pero no era yo. La niña tenía rizos rubios, no mi cabello oscuro. Llevaba un vestido rosa que yo nunca tuve, jugaba con juguetes que yo jamás había tocado.
—Tony