34. Dos meses después.
El tiempo pasa de una forma muy peculiar, cuando esperas algo con el deseo de que ocurra lo antes posible el tiempo parece alargarse, avanza con calma, lento y sin la menor prisa. Sin embargo, cuando temes algo el tiempo corre, se asegura de llevarte al instante temido en un instante. Los dos meses antes de la fiesta de compromiso pasaron como el agua de un río, Christian seguía peleando contra la decisión de su padre y tenía un alocado discurso listo por si todo lo demás fallaba. Por su parte