Danphe, miró dormido a Mauricio en su cama, hacía tres semanas desde que estuvieron por primera vez, cada día que pasaba ella se iba encariñando con él, y le daba mucho miedo enamorarse para luego tener que dejarlo, o peor aún, matarlo si algo salía mal. Mauricio por su lado estaba logrando su objetivo, ella empezaba a tener sentimientos hacia él y eso le favorecía, ella era más atenta, más dulce, más cariñosa, aunque en la mayoría de las veces seguía conservando ese lado soberbio y arrogante,