Días despues
— Uno más, por favor.— Le pregunto al barman y él asiente, entregándome otra cerveza.
Regresé a la pista de baile balanceando mi cuerpo al ritmo de la música, que era alegre, luego salté y me balanceé de un lado a otro. Era la segunda vez que estaba aquí desde que llegué a Vancouver y me encantaba el lugar, hacía años que no sabía lo que era disfrutarlo de verdad, más aún en mi propia compañía. Empieza a sonar una canción sensual y me dejo llevar por la sensación, echo la cabeza hac